Poesía

Dos poemas de Valter Hugo Mãe

Vimae2

gordo y calvo

a rosa maria weber y Alberto bresciani

a dónde vas, valter hugo mãe, tan sin tener
con quién, tan precipitado en el vacío del
del camino en busca de qué

por qué no te quedas en casa, resignadamente solo,
viendo cómo la vida se desgasta sin culpa ni gloria

eres un muchacho extraño, valter hugo mãe, envuelto
en ningún amor que te lastima, y esperas tener
un lugar en el mundo, con lo distraído que es el mundo

deberías morir el día dieciocho de marzo, de
mil novecientos noventa y seis, como dices que
sucederá, para que se acabe esta
sentencia imprecisa que es la vida

cierra la puerta de nuevo, afuera no hay nada para ti
y hace frío, tienes reumatismo, te duele la cabeza, estás
gordo y calvo, ni siquiera tiene sentido que
intentes alcanzar las luces difuminadas del malecón,
así sea del lado menos recorrido por bañistas

cierra la puerta de nuevo y quizá duermas, hay un
silencio agradable en el edificio, estoy seguro de que
ya lo has percibido

superman

a nélio paulo

me puse mi traje de superman debajo de la
ropa de todos los días cuando
fui a oír lo que el médico
tenía por decir sobre la
operación de mi madre. Morí mil veces
cuando la operaron, le iban
a partir el hueso del pecho y
eso es todo lo opuesto  lo que
espero de ella. Incluso le digo a los
niños que no corran a su
alrededor. tiene casi setenta años y
está cansada y no es bueno que se caiga o
que se angustie siquiera. le partieron el
hueso del pecho. lo hicieron porque
así es que se hace, dicen. y yo,
en secreto, con mi traje de
superman, supuestamente
preparado para todo, morí mil veces
e, incluso, tras las buenas palabras del
médico, camino despacio, tan atrasado
en las resurrecciones

Del libro “todos los monstruos tienen tu nombre”, Tragaluz Editores, Medellín Colombia, 2015

Poesía

Tres poemas de Mark Strand

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

TESTÍCULOS FANTASMALES, VAGINAS DESVANECIDAS

Horacio, el cadáver, dijo: “Seguía creyendo que el mañana llegaría y que me levantaría, me pondría los calcetines, los calzoncillos, iría a la cocina, me prepararía un café, leería el periódico y llamaría a algunos amigos. Pero llegó el mañana y yo no estaba en él. En cambio, me encontré en un sofá azul pálido en un campo de hierba luminosa que se extendía hasta el infinito”. “Qué terrible”, dijo Mildred, que aún no era un cadáver pero tenía una estrecha comunicación con Horacio, “qué terrible estar tan lejos sin nada que hacer, y sin sexo para distraerte. He oído decir que allá arriba todas las vaginas, incluso las más abiertas, sinceras y vigorosas permanecen cerradas, y que todos los testículos, incluso los más francos y talentosos, se mecen adormecidos entre las nubes como pequeños candelabros”.

 Traducción de Julio Trujillo

LA BUENA VIDA

Te pones en la ventana.
Hay una nube de vidrio en forma de corazón.
Los suspiros del viento, huecos en tus palabras.
Eres el fantasma en el árbol de afuera.
La calle tranquila.
El clima, como mañana, como tu vida,
parcialmente aquí, otra parte en el aire.
No puedes hacer nada.
La buena vida no avisa.
Sobrevive temporadas de desesperación
Y se aparece, a pie, sin mostrar documentos, sin ofertas,
y estás ahí.

Traducción de Juan Carlos Galeano

PERRO

 Un perro es tan humano como todos nosotros
Un perro es alguien con un hueso en la boca
Un perro puede batir la cola como nosotros
Mira a ese perro orinando en el arbusto
Ese perro se ha ido al otro arbusto
Un perro puede amar más que un perro
Un perro con falda está listo para bailar
Un perro tiene nombres para sí que un hombre no puede saber
Un perro se siente solo de un momento a otro
Un perro lucha contra el infinito
El vacío que siente un perro es plenitud en otra parte
Ven aquí, mi perro, mi amor, y siéntate conmigo
Cuando mi perro se queda mirándome, me hinco de rodillas
Sollozo cuando mi perro ladra dando órdenes
Si mi perro me quiere, me pongo feliz
Un perro es la pesadilla de un barbero
Un perro es un testigo silencioso
Si una mesera besa un perro, es una persona abierta
Cuando un perro es jefe, todos se mueven
Cuando un perro quiere copular, todos aúllan y corretean
A veces una sola pata le basta
Conozco a un perro para quien la China no significa nada
Conozco un perro para quien las patas son manos
Un perro es más listo de lo que te imaginas
Un perro no entra en la oficina
Un perro lame la mano que lo alimenta

Traducción de Juan Carlos Galeano

Blog

A 80 km/h

Mientras el conductor reduce la velocidad
para recibir una llamada telefónica,
pasan por mi ventanilla como negativos fotográficos
las siguientes imágenes:
Un joven masturbándose en la parte trasera de un colegio,
una pareja inyectándose los brazos,
una vaca intentando beber agua de una grieta,
un hombre sin camisa barriendo el techo de un concesionario,
un perro desorientado,
un cultivo de maíz,
un tren cañero,
automóviles a gran velocidad,
un motel abandonado,
unos buitres despedazando un gato muerto,
un motociclista varado,
la muchacha que vende refrescos en el puesto de control,
un hombre trotando con su perro,
una iglesia sin feligreses,
un corto trayecto de lluvia
y una flecha verde que indica que me he pasado de la parada.

Poesía

César Vallejo

Mi favorito de Vallejo. Como una oración, lo leo cada noche.

Considerando en frío, imparcialmente,
que el hombre es triste, tose y, sin embargo,
se complace en su pecho colorado;
que lo único que hace es componerse
de días;
que es lóbrego mamífero y se peina…

Considerando
que el hombre procede suavemente del trabajo
y repercute jefe, suena subordinado;
que el diagrama del tiempo
es constante diorama en sus medallas
y, a medio abrir, sus ojos estudiaron,
desde lejanos tiempos,
su fórmula famélica de masa…

Comprendiendo sin esfuerzo
que el hombre se queda, a veces, pensando,
como queriendo llorar,
y, sujeto a tenderse como objeto,
se hace buen carpintero, suda, mata
y luego canta, almuerza, se abotona…

Considerando también
que el hombre es en verdad un animal
y, no obstante, al voltear, me da con su tristeza en la cabeza…

Examinando, en fin,
sus encontradas piezas, su retrete,
su desesperación, al terminar su día atroz, borrándolo…

Comprendiendo
que él sabe que le quiero,
que le odio con afecto y me es, en suma, indiferente…

Considerando sus documentos generales
y mirando con lentes aquel certificado
que prueba que nació muy pequeñito…

le hago una seña,
viene,
y le doy un abrazo, emocionado.
¡Qué más da! Emocionado…
Emocionado…

Poesía

Wystan Hugh Auden

DECIDME CÓMO ES EL AMOR

Unos dicen que el amor es un niño
y otros dicen que es un pájaro,
unos dicen que es lo que mueve el mundo,
y otros dicen que eso es absurdo,
y cuando le pregunté al vecino de al lado,
que parecía como si lo supiese,
su mujer se enfadó mucho
y me dijo que no iba a sacar nada.
¿Se parece acaso a una pijama,
o al jamón de las clínicas de reposo?
¿Su olor recuerda a las llamas
o es un olor reconfortante?
¿Tiene espinas como un seto,
o es blando como pelusa de edredón?
¿Es afilado o tiene el borde suave?
Venga, decidme cómo es el amor.
Nuestros libros de historia se refieren a él
con notas minúsculas y crípticas ,
es un tema bastante habitual en
los barcos trasatlánticos;
he encontrado menciones al asunto
en relatos de suicidios,
e incluso lo he visto escrito
en contracubiertas de guías ferroviarias.
¿Aúlla como un pastor alemán hambriento
o retruena como una banda de ejército?
¿Alguien puede hacerme una buena imitación
con una sierra o con un Steinway Grand?
¿Cuándo canta en las fiestas la arma?
¿Sólo se dedica a los clásicos?
¿Se calla cuando uno quiere silencio?
Venga, decidme cómo es el amor.
Miré en el cenador
allí tampoco estaba.
Probé en el Támesis, cerca de Maidenhead,
Y en el aire tonificante de Brighton.
No sé lo que canta el mirlo
ni lo que decía el tulipán,
pero no estaba en el gallinero
ni debajo de la cama.
¿Puede hacer muecas extrañas?
¿Se marea con los balanceos?
¿Se pasa el día en las carreras
o haciendo chanchullos con alambres?
¿Tiene su propias ideas sobre el dinero?
¿Es lo bastante patriótico?
¿Sus chistes son vulgares pero divertidos?
Venga, decidme cómo es el amor.
Cuando venga, ¿será sin avisar?
mientras me esté hurgando la nariz?
¿Llamará a mi puerta por la mañana
o me pisará un dedo en el autobús?
¿Será como cuando cambia el tiempo?
¿Saludará con cortesía o sin educación?
¿Cambiará mi vida a fin de cuentas?
Venga, decidme cómo es el amor.