▬§ K á t h a r s i s §▬

Inexpresable y sin nombre es aquello que constituye el tormento y la dulzura de mi alma, y que es incluso, el hambre de mis entrañas. -Nietzsche-

Sinsabor.

Sueños sin salida
noches sin memoria
inventario de segundos
deseos encarnados
conciertos de silencio
miedos fulminantes
inagotables abismos
dolor recalcitrante
calamidad inconsolable.

Mueren los minutos y, con ellos mi lucidez.

Entérate, Cupido!...

Reblogged from El Café de Nicanor:

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No quiero más amores en la distancia. Me niego a ello. Quiero extender la mano cuando lo necesite por motivos de amor o de rabia –o la misteriosa mezcla de ambos- y tocar una piel que tenga dentro cosas que decirme ahora. Sobre todo eso: ahora.

Que ahora me enfrenten o me abracen; que lo mismo pueda sentir de pronto una bofetada, un grito, un beso, un arañazo, una contracción, un palpitar.

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¡Sí señor!

Soy.

Tan sólo soy una fuga de instantes; una negación rebelde y superflua.

Insomnio.

Que te jodes  si piensas que vas a dormir para soñar con el fulano ese, sí,  ese rubiecito de lentes oscuros y sonrisa bonita. Ni te lo creas ilusa, mientras exista yo,  tu sueño será intermitente y tus sueños serán pesadillas, que no te quede duda del poder de la bestia, aunque pensándolo bien, el título de bestia es compartido, no trabajo solo ¿eh?, tengo dos socios. Uno es el niño violento y caprichoso, hermoso, audaz e irracional que con sus flechas de  punta de oro,  concede el amor, y con la de punta de plomo, siembra el olvido y la ingratitud en los corazones. El otro es el responsable de la atracción  y el sexo, más conocido como el “patrón” en el argot popular. Así que tan bestia es Cupido, como lo es Eros y por supuesto yo, el menos guapo de todos, pero el más letal. ¡Muajaja! Hasta ahora, ningún hospital registra un deceso por Amor, pero en cambio, sí varias muertes por sobredosis de somníferos, ¡qué lindos! Desesperados por su trastorno del sueño, ingieren varias (muchas) pastillas y así logran el tan anhelado descanso… eterno. ¡Muajaja! (y que brille para ellos la luz perpetua)

Bueno, bueno, a lo que vine, que hoy el que tiene la palabra soy yo, ya contarán después sus azañas el “patrón” Eros y el pequeño pero gran destructor, Cupido. Por ahora es mi turno. Como te decía querida mía, a mí no me vas a engatusar con ese par de ojazos, ni te lo creas chica. Conmigo nada funciona, una vez que te agarro, suéltate si eres capaz, y por supuesto que no eres capaz, con lo lloriqueona que eres… en lugar de estar pensando en el fulano ese o escribiendo estúpidos poemitas de amor, deberías estar buscando la cura a lo que se te viene pierna arriba: depresión, dificultad para concentrarte, cansancio constante, irritabilidad y por último, la locura. ¡Muajaja! Cupido te atravesó con ambas flechas, Eros hizo por su parte lo suyo y yo ahora te llevo por el camino de la amargura, pero tú, no contenta con ello, te atreves a decir que te darás una nueva oportunidad. ¡Ajá, cómo no!

Cae la noche, ¡qué delicia! Ya va siendo hora de que te metas en la cama, aunque creo que hoy tardarás un poco más, he visto que te han hecho las uñas esta tarde, así que no querrás que se te peguen de la manta. No importa chica, yo te espero, no tengo afán, o bueno sí, pago por verte lamentando tu existencia cuando no puedas conciliar el sueño, doy lo que sea por verte asesinar ovejas mentalmente, chica, que el cuento de las ovejas ya está muy trillado, ¡modernízate! Ahora está de moda contar orgasmos, si empiezas desde tu primera vez, seguro no te alcanzará la noche para contarlos, digo, si has corrido con suerte, porque si has sido una “forever alone” lo que te van a sobrar son dedos. Pero bueno, supongamos que Eros ha sido generoso contigo, si cuentas tus orgasmos no te dará sueño, en cambio te agarrarán  unas ganas terribles y no te puedes follar las almohadas. ¡No! mejor cuenta ovejas, o lo que te dé la gana, igual, nada te funcionará. ¡Joder! Me he puesto erótico y aquí supuestamente la erótica eres tú, porque eso si he de reconocerte, el erotismo es lo tuyo, tan dulce, tan sugerente sin caer en lo vulgar.

Llueve y el golpear de las gotas en la vidriera me está poniendo nervioso, hay que ver la cara de mensa, digo, de romántica que pones viendo la lluvia caer, si serás bien tonta, adorar la lluvia. Ya le telefonearé para que se haga su propio monólogo y veas que no es tan romántica como parece, sobre todo cuando de lluvia pasa a ser tormenta. Deja de adorar pendejadas y métete a la cama  que estoy ansioso por verte con unas ojeras de muerte y hecha un trapo mañana muy temprano, porque de mí ya no te salvas y mientras te auto-arrullas con canciones de cuna rebuscadas yo te perforo los tímpanos con mi sonrisa ¡Muajaja!

Te jodes chica, esta noche tampoco dormirás.

 
Mientras el maldito insomnio se burla de mí, yo sigo pegada a la ventana contemplando la lluvia. Presiento que este mal no tiene cura. 

Poesía & Música (Colombia)

AMORES IMPOSIBLES
-Darío Jaramillo Agudelo-

Entre el amor imposible y la presencia de la muerte
transcurre el día.
¿Se detiene el corazón o explota?
El olor de la clínica me trae las preguntas:
¿Me licuaré por dentro? ¿Me aferraré a la vida
o dejaré sereno que el fin llegue?
El amor absoluto es el amor imposible,
este feliz amor en que te invoco obsesivo
y tú ni me recuerdas.
Este amor imposible es la manera como la muerte
se apodera de mí por la mañana.

Reducirte.

Desmenuzarte,
objetivizarte,
cosificarte,
anatomizarte,
eyacularte,
desmembrarte,
relamerte,
incinerarte,
desnudarte.

Reducirte
a tu materialidad
(in)significante.

Madre


No te he extrañado, madre.
Y no te he extrañado
porque nunca has estado ausente
y sólo se extraña a quien no está.

Para todos partiste hace 365 días, hoy.
Para mí, ni siquiera estás de paseo,
sigues conmigo, madre.

En las desgarradoras noches
de insomnio perpetuo
escucho tu voz dándome aliento,
te escucho claramente
ofrecerme  té de hierbas con leche
que era lo que siempre me dabas
cuando no podía dormir.

¿Ves? No te has ido, madre.

Nada ha cambiado,
seguimos respetando las arañas
y dejándole insectos a las lagartijas
los perros siguen engordando,
el calor no se va de casa,
las plantas no han muerto,
mi corazón sigue astillado
y el pequeño Jean (que ya no es tan pequeño)
sigue levantándose tarde.

Entre nosotros siempre estás, madre.

Hoy se ofició una eucaristía
por aquello del primer aniversario de tu partida;
no asistí.
Muchos han sido los reproches
pero, ¿cómo hacerles entender mami
que para mí tú no estás muerta,
mucho menos de paseo?

De pequeña, cuando un  allegado fallecía, los adultos acostumbraban decir que se había ido de paseo.  

Cuando el teléfono se quedó sin batería

Reblogged from estúpida sinceridad:

A la gente le importa todo una mierda.

Eran cerca de las ocho y media y ella me estaba esperando con su coche en la parada del metro. Yo llegaba desde la otra punta, pero aún íbamos más lejos, así que me parecía justo ir hasta allí. Fuimos al cine, a uno que estaba bien lejos y apartado del mundo, de la vida y de los ojos de cualquiera que nos pudiera conocer.

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Tarde.

Nos encontramos,
nos necesitamos
pero llegamos
como siempre;

Tarde. 

Hogar.

Un abismo en el ángulo sur de mi impaciencia, una mano reflejada en la vidriera. Mi puerta de rubí entreabierta a la espera de tu luciente cristal. Cada vértebra el camino, el espejo son mis ojos. Nuestro hogar es la palabra, no habrá final precipitado; no habrá final.

Melancolía.

Siempre habrá una melancolía
queriendo fundirse con otra.
No hay soledad absoluta,
por voluntaria que se declare.

Pretensión.

Esta noche
mientras te gimen
«te amos» interesados
yo me juego la vida
entre metonimias y destilados
en un bar de malas artes
intentando matar tu recuerdo.

Encrucijada.

Se encuentran dos sombras.

Se provocan.
Se desean pero no se sacian

Se dilatan.
Se proyectan pero no se nombran

Se seducen.
Se desnudan pero no se tocan.

el asfalto  arde. 

Romeo And Juliet 2012

Él la quería como a una esposa; con el máximo respeto posible, con todo el amor sincero que nunca aprendió a dar. La amaba como se ama a la vida; con todo el cariño honesto que salía de sus entrañas.

Ella lo quería como el agua quiere a la sed.  Lo amaba como el eco ama al sonido, como el rayo ama a la tormenta, como el volcán ama al fuego, como la rosa ama  sus espinas, como el principio ama al final.

Pero estaban lejos y desahuciados por el tiempo  que se movía y los obligaba a moverse con él, mas no en la misma dirección (juntos).

Aún quedan restos de humedad.

 

Nota: Él tiene voz propia. Se lo dijo al oído.

¡Asqueada!

Volvió la fiebre, y con la fiebre vino el asco. 

Asqueada estoy de extrañar. Asqueada de leer y re-leer como buscando algo que no son respuestas a las preguntas que ya no me quiero hacer. Asqueada de hallar cada día una mentira nueva, casi sin estrenar. Asqueada de buscar mentiras y de encontrarlas. Asqueada del tacto, de noches de fluidos y ebriedad. Asqueada de la tormenta y  asqueada de la calma.

Asqueada estoy de amar, sobre todo porque no sé cómo se ama. Asqueada de esperar y no saber qué es lo que espero. Asqueada de no esperar nada. Asqueada de intentar siempre conquistar lo inconquistable para luego asquearme por haberlo conquistado. Asqueada de ver la misma fotografía en mi mesita de noche, la que quise reemplazar pero preferí no hacerlo para evitar asquearme de la nueva. Asqueada de sus supuestos ataques de sinceridad.  Asqueada de alimentar egos. Asqueada de la necesidad.

Asqueada estoy de lo sublime. Asqueada de lo banal. Asqueada de lo profano. Asqueada de la casualidad. Asqueada estoy del llanto porque no me ahogo en él. Asqueada del fantasma que nunca existió del otro lado de mi cama. Asqueada de mis manos pequeñas y delicadas. Asqueada de darme siempre otra oportunidad. Asqueada de no estar sola, porque me acompaña mi propia soledad. Asqueada de la computadora. Asqueada del móvil porque no me deja descansar. Asqueada de escribir. Asqueada de pensar.

Asqueada estoy del asco. Asqueada de asquear. Asqueada de la poesía. Asqueada de la filosofía. En resumidas cuentas; asqueada estoy de mí, sobre todo porque sé que el asco como el amor, me duran poco.

Vicio.

Ese eterno círculo vicioso que reza: «Después de la tormenta, siempre viene la calma»

Y yo me pregunto ¿después de cuántas tormentas llega?

Soy…

S o y a b i s m o.

Cat

No tengo alas
para tatuar mi vuelo
en el aire de tu instante.
No tengo alas
para bordear tu mar.

No soy mariposa; soy gata.
Nocturna, impaciente.

[...]

NOS SOBRAN LOS MOTIVOS
escúchalo aquí 

[Este adiós no maquilla un hasta luego,este nunca no esconde un ojalá]

Se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo.
Para decir “condios” a los dos
nos sobran los motivos.

-Joaquín Sabina-

No todo está perdido.

Pocas, poquísimas veces entro en estado de fascinación. A pesar de siempre estar leyendo cosas nuevas con el ánimo de quedar sin aliento, pocas veces lo consigo.

Esta madrugada, navegando por estos mares y deseando desesperadamente llenar mis vacíos con letras, abrí mi correo buscando el habitual mensaje de buenos días, al no encontrar nada (creo que ese mensaje migró hacia otra bandeja de entrada) preferí no oprimir el botón de Off y darme un paseo por la blogosfera. Llevo varías noches sin dormir, esta madrugada ya estaba devastada, sería por eso que cuando leí los comments no creía que lo que estaba leyendo era real. De inmediato, casi sin darme cuenta, me sumergí en un mundo de poemas inimaginados; su mundo. Di clic dos veces, (por si la primera era una alucinación, producto del insomnio). No sabía si eran canciones o poemas, o poemas musicalizados, o música poematizada; lo único que sabía era que estaba en trance.

La noche anterior había escrito en una red social “Quiero leer algo que me quite el aliento”, procedí a meterme entre las sábanas con la esperanza desahuciada, y ¡zas!,  aparecen esas letras. Hasta sustito me dio, procuraré porque mis peticiones sean buenas, no vaya a ser que otro día escriba a manera de mofa “me duele tanto la espalda que deseo una aplanadora pasándome por encima”  y  sufra un accidente saliendo de casa.

Atónita, seguí mirando la pantalla, no era necesario, pues tenía puestos los audífonos y en lugar de leer estaba escuchando sus poemas. Por un instante olvidé las cosas que me atormentaban; el sinsabor del engaño, el insomnio que no me suelta, una duda encarnada y las ganas de escapar.

Estoy segura de que NUNCA seré feliz, es más, no sé si me interese serlo, lo que realmente aprecio son esos pequeños momentos de alegría absoluta.

Mis vacíos… mis vacíos siguen intactos, por fortuna no los llenaron sus poemas; cuando uno de mis vacíos se llena tarda menos que un suspiro en volverse a vaciar. Esas letras prefiero que trasciendan.

Mientras escribía este post me acompañaba esta canción: Ayer quemé mi casa.

Parece que no todo está perdido en mi universo de lágrimas, me queda un recurso: la palabra (escrita).

Poesía & Música (España)

No puedo vivir sin ti – Los Ronaldos

MIS OJOS, SIN TUS OJOS, NO SON OJOS.
-Miguel Hernández-

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,
que son dos hormigueros solitarios,
y son mis manos sin las tuyas varios
intratables espinos a manojos.

No me encuentro los labios sin tus rojos,
que me llenan de dulces campanarios,
sin ti mis pensamientos son calvarios
criando nardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento,
ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,
y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento
y la olvidada imagen de tu huella,
que en ti principia, amor, y en mí termina.

Lejanía.

De repente me vi a la espera de la oscuridad
para buscar en ella tus besos.
A su llegada sólo encontré
este instante tan vacío de ti;
este silencio desnudo y sin alas.

These crimes of illusion, are fooling us all.

Lloro.

Se deslizan libres por mi rostro
tibias, etéreas, silenciosas.
No es placer lo que
esta noche brota de mis ojos.

Es su ausencia
vestida de cristal.

Nada-ismo.

Regreso al comienzo de mi viaje
despojada de la sollozante máscara
que impedía lanzarme al final apacible
de la Nada  [donde tú (me) esperas]

La Nada; tú y yo [volátiles]

Contamíname.

Foto: Carla Van de Puttelaar.

Viólame sin clemencia,
rompe ferozmente
la membrana de nuestros miedos.
Inyecta  dentro de mí
tu pasión descomunal
para que viajes por mi torrente
como un virus.

En silencio.

A veces
olvido regar las plantas
y mi árbol,
el más frondoso
y consentido
me mira
como diciendo:
“me has fallado”.

Así te miro yo
cuando marchas en
silencio.

Poesía.

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía… eres tú
- Gustavo Adolfo Bécquer.-

Negar la poesía sería como negar a la mujer
que alguna vez gimió de pasión
y pidió más sin clemencia.
Sería como  aborrecer a ese hombre
que esculpió con su pincel la figura  que habitamos.

Negar la poesía sería como fingir un orgasmo,
porque ¿no es acaso un orgasmo más que poesía?
Sería como odiar  la piel de quien amamos,
porque piel es la poesía que se recita cuerpo a cuerpo
al momento de la entrega.

Negar la poesía sería como negar el canto de los pájaros
que nos regala moléculas de alegría.
Sería desconocer el sendero
que nos proporciona la calma
que en ningún otro lugar hayamos.

Acaso, ¿no es  poesía el danzar de dos cuerpos
que copulan y dan origen a una nueva vida?

Citando a Oliverio Girondo

Lo cotidiano… ¿no es una manifestación admirable y modesta del absurdo?.

 

Pequeña muerte.

En la ventana desde donde
nace el árbol trompo te quiero te toco
te descubro caballo gato luciérnaga pipilacha
hombre desnudo diáfano tambor trompeta.
-Gioconda Belli-

Sonaba True love waits.
Intercambiamos miradas en la mente,
una luz intermitente acompañó
al cortejo prisionero de mis ansias.

El amor rebotó en las paredes de la habitación
rompiendo la cadena de mis deseos.
Del otro lado Él, luchando contra sus ganas
de entregarse a mi sonrisa solidaria,
a mis ojos misteriosos y a mis labios de cereza.

Sorteamos los besos, nos inundamos de caricias,
bosquejamos nuestros cuerpos y entonces,
un “te amo” fluyó en forma de gemido.

Después de esa noche cargamos,

con la cálida y tibia humedad de mis orillas;
yo
con tu estruendo candente y delicioso;

con la desnuda fantasía de mi cuerpo;
yo
con tu ramillete de suspiros y delirios;

con mis “te amos” en forma de susurro;
yo
con tus elevadas ganas de desembocar en mí.

y yo
con  el sabor dulce y amargo
de nuestra pequeña muerte.

Reblog.

Hoy quiero compartirles este excelente cuento de INSOMNE ERRANTE

EL INFILTRADO

Escribo.

Inexpresable y sin nombre es aquello
que constituye el tormento y la dulzura de mi alma, y que es incluso,
el hambre de mis entrañas.
-Nietzsche-

Escribo desde mi precariedad,
la que me permite equivocarme cientos de veces
y desde la cual me justifico.
Escribo para alivianar el cuerpo de mi alma
que por momentos se hace obeso
de tantas culpas o deseos que acumula.
Escribo desde mis entrañas
que a veces están cargadas de acidez,
otras veces en cambio, se hacen asequibles.
Escribo para desintoxicar el espíritu de tanta impureza
que pesca en las noches de turbulencia.
Escribo para dosificar mis ganas
de ser Dios y hacer uso de su poder desperdiciado.
Escribo para esconder  mis avasallantes  miedos.
Escribo para apaciguar mi sed de Él,
que ni el agua ni el vino pueden saciar.
Escribo para escapar de mí;
de este tormento que a diario me aniquila.
Escribo.

Poesía & Música (Cuba)

Y si me vas a amar, que sea ahora mismo.

SOLOS – Raúl Paz

DISCURSO DE EVA
-Carilda Oliver Labra-

Hoy te saludo brutalmente:
con un golpe de tos
o una patada.
¿Dónde te metes,
a dónde huyes con tu caja loca
de corazones,
con el reguero de pólvora que tienes?
¿Dónde vives:
en la fosa en que caen todos los sueños
o en esa telaraña donde cuelgan
los huérfanos de padre?

Te extraño,
¿sabes?
como a mí misma
o a los milagros que no pasan.
Te extraño,
¿sabes?
Quisiera persuadirte no sé de qué alegría,
de qué cosa imprudente.

¿Cuándo vas a venir?
Tengo una prisa por jugar a nada,
por decirte: «mi vida»
y que los truenos nos humillen
y las naranjas palidezcan en tu mano.
Tengo unas ganas locas de mirarte al fondo
y hallar velos
y humo,
que, al fin, parece en llama.

De verdad que te quiero,
pero inocentemente,
como la bruja clara donde pienso.
De verdad que no te quiero,
pero inocentemente,
como el ángel embaucado que soy.
Te quiero, 
no te quiero.
Sortearemos estas palabras 
y una que triunfe será la mentirosa.

Amor… 
( ¿Qué digo? estoy equivocada,
aquí quise decir que ya te odio. )
¿Por qué no vienes?
¿Cómo es posible
que me dejes pasar sin compromiso con el fuego?
¿Cómo es posible que seas austral
y paranoico
y renuncies a mí?

Estarás leyendo los periódicos
o cruzando
por la muerte
y la vida.
Estarás con tus problemas de acústica y de ingle,
inerte,
desgraciado,
entreteniéndote en una aspiración del luto.
Y yo que te deshielo,
que te insulto,
que te traigo un jacinto desplomado;
yo que te apruebo la melancolía;
yo que te convoco
a las sales del cielo,
yo que te zurzo:
¿qué?
¿Cuándo vas a matarme a salivazos,
héroe?
¿Cuándo vas a molerme otra vez bajo la lluvia?
¿Cuándo?
¿Cuándo vas a llamarme pajarito
y puta?
¿Cuándo vas a maldecirme?
¿Cuándo?
Mira que pasa el tiempo,
el tiempo, 
el tiempo, 
y ya no se me aparecen ni los duendes,
y ya no entiendo los paraguas,
y cada vez soy más sincera,
augusta…

Si te demoras,
si se te hace un nudo y no me encuentras,
vas a quedarte ciego;
si no vuelves ahora: infame, imbécil, torpe, idiota,
voy a llamarme nunca.

Ayer soñé que mientras nos besábamos
había sonado un tiro
y que ninguno de los dos soltamos la esperanza.
Este es un amor
de nadie;
lo encontramos perdido,
náufrago,
en la calle.

Entre tú y yo lo recogimos para ampararlo.
Por eso, cuando nos mordemos,
de noche,
tengo como un miedo de madre a quien dejaste sola.
Pero no importa,
bésame,
otra vez y otra vez
para encontrarme.
Ajústate a mi cintura,
vuelve;
sé mi animal,
muéveme.
Destilaré la vida que me sobra,
los niños condenados.
Dormiremos como homicidas que se salvan
atados por una flor incomparable.
Ya la mañana siguiente cuando cante el gallo
seremos la naturaleza
y me pareceré a tus hijos en la cama.

Vuelve, vuelve.
Atraviésame a rayos.
Hazme otra vez una llave turca.
Pondremos el tocadiscos para sIempre.
Ven con tu nuca de infiel,
con tu pedrada.
Júrame que no estoy muerta.
Te prometo, amor mío, la manzana.


Poesía & Música (México)

Hay días putos
días rosa
días violeta
días fresa
días mar azul
días ácidos
días dulces
días intensos
días amargos
y días como  hoy:
una mezcla de todos.

Sólo tú, la poesía y la música.

ENTRE PAIROS Y DERIVAS (Fernando Delgadillo)

AMOR MÍO, MI AMOR.
-Jaime Sabines- 

Amor mío, mi amor, amor hallado
de pronto en la ostra de la muerte
quiero comer contigo, estar, amar contigo,
quiero tocarte, verte.

Me lo digo, lo dicen en mi cuerpo
los hilos de mi sangre acostumbrada,
lo dice este dolor y mis zapatos
y mi boca y mi almohada.

Te quiero, amor, amor absurdamente,
tontamente, perdido, iluminado,
soñando rosas e inventando estrellas
y diciéndote adiós yendo a tu lado.

Te quiero desde el poste de la esquina,
desde la alfombra de ese cuarto a solas,
en las sábanas tibias de tu cuerpo
donde se duerme  un agua de amapolas.

Cabellera del aire desvelado,
río de noche, platanar oscuro,
colmena ciega, amor desenterrado,
voy a seguir tus pasos hacia arriba,
de tus pies a tu muslo y tu costado.

Tener la Razón.

Para algunos, “tener la razón” es el equivalente a negar obstinadamente la razón de los demás, es creer que la verdad empieza y termina dentro de los límites de la conciencia individual. Para otros “tener la razón”  es poseer la capacidad de desplegar puentes que unan todos los puntos de vista y permitan una verdadera convivencia en medio de las diferencias.

En este punto, pienso que “tener la razón”  no debería ser el máximo objetivo del ser, sino vencer sus pasiones, en tanto que la búsqueda de la razón absoluta se convierte en una pasión que nos subyuga.

Es esa búsqueda la que no nos permite ser hombres libres capaces de mediar entre “El bien y el mal” en lugar de idealizarlo; capaces de desarrollar nuestra fuerza vital, en lugar de dejarnos debilitar por el sosiego; capaces de reconocer nuestros límites y nuestras pasiones en lugar de dejarnos someter por ellas; capaces de asumir nuestra realidad sin sacralizarla ni satanizarla, sino tal cual se nos presenta; capaces de reconocer  que somos “Humanos demasiado humanos”

Sueño.

Su corazón latía a mil revoluciones por minuto de sólo imaginar que lo que estaba viendo era el fin del mundo. A su corta edad no conocía el miedo, entonces  se precipitó inocente hacia ese abrupto final.  Su carrera sólo lo condujo a un despertar liviano; a su realidad que seguía tal cual la había dejado antes de cerrar los ojos.

*Mi versión del sueño de un amigo.

Rasguñar las piedras.

Esa inevitable sensación de vacío… esa imperiosa necesidad de llenarlo.

Cuando  escuché por primera vez  la canción “Rasguña las Piedras” de Sui Generis, ese  “Rasguñar las piedras” me resultó un tanto exagerado.  Hoy, muchos años después de ese primer encuentro  comprendo que no se trataba de una caricaturización.  Hay dolores que literalmente provocan hacerlo.

Tic-tac, tic-tac, tic -tac… es lo único que se escucha  en la habitación. Ninguna voluptuosidad supera el sin sabor de haberse equivocado.  Ni la misteriosa  idea de que *alguna vez haya de repetirse todo tal como lo hemos vivido, y que incluso, esa repetición haya de repetirse hasta el infinito, logra aportar un poco de esperanza, lo único claro esta noche es que *al nacer perdimos exactamente lo mismo que perderemos al morir: todo. Es así de simple, lo que nace es digno de perecer.

No se necesita un motivo específico para entrar en estado de profunda reflexión; el levantarse una mañana cualquiera, con la melancolía hasta el cuello es más que suficiente. Re-leer esas historias que parecían tan sinceras y darse cuenta al final, que sólo eran un cúmulo de palabras condicionadas y con fronteras inviolables, puede ser el detonante. Entonces, no queda más remedio que sucumbir a esta vida o reinventarse en la misma. Ambas opciones igual de putrefactas pero no hay otro camino.

El suplicio subyugante  es necesario para que en algún momento llegue otra vez la calma. Sin dolor no hay gozo. Si caes cien veces, ciento una has de levantarte.

Cerrar los ojos (aun en contra de su voluntad), poner el cronómetro en ceros y no esperar mucho del mañana, pues él, finalmente no existe.


* “alguna vez haya de repetirse todo tal como lo hemos vivido…“
El Eterno Retorno –F. Nietzsche-

* “al nacer perdimos exactamente…”
Del inconveniente de haber Nacido –E.M. Cioran-

Interconexión.

Foto: Eugeny Kozhevnikov

En la locura de la noche  tempestuosa
deseo(te)

En la descripción de mi dolor ambivalente
(te)necesito

En medio de la nada infinita
(te)pienso

En el mágico intervalo
de los minutos que nos ofrendamos
busco(te)

En la espuma de la mar
inundada de misterio
miro(te)

En mi cuerpo melifluo y revoltoso
(te)siento

hacia atrás, hacia los lados, hacia adelante
y en todas las direcciones…
¡Amo!(te)

Prisioneros del Deseo.

Foto: Eugeny Kozhevnikov

Foto: Eugeny Kozhevnikov

Avivando al límite postreros ardores
serán dos antorchas ambos corazones
que, indistintas luces, se reflejarán
en nuestras dos almas, un día gemelas.
-Charles Baudelaire-

A C. que todo lo puede en mí aun sin existir.

 

Es mi deseo
un círculo de fuego que quiere expandirse
hasta llegar a ti
para girar su boca
sobre tu glande y morir en él eternamente.

-Nacer-
Nacer al siguiente instante
para seguir muriendo en ti,
una y otra vez.

-Morir-
Morir para renacer cada mañana
con más deseos (de tenerte).

Te imagino…
¿Qué más puedo hacer?


Revancha.

Era una tarde de domingo, descansaba plácidamente echada sobre el sofá, los perros  junto a mí, perezosos, somnolientos, acalorados. 

En el 404 se escuchaba una mezcla de reggaetón y alabanzas, era la loca de mi vecina que aparte de ser cristiana pertenece a una secta más: “Amway”, el multinivel que le rinde culto al detergente y a la crema dental. Paradójicamente mientras ella alababa a dios y al detergente (todo al mismo tiempo) su hijo escuchaba a todo volúmen esa música del demonio que reza así: “en cuatro, en cuatro, eso en cuatro no se ve” Me tenían al borde de la locura, pues el día anterior me habían levantado a punta de gritos y aplausos, al parecer estaban celebrando (a las seis de la madrugada) la pequeña fortuna que habían hecho el año inmediatamente anterior. Eso de dios y de “Anway” parece ser un negocio redondo.

Yo, medianamente ofuscada me puse en la tarea de pensar como vengarme de esta mujer que nos perturbaba la calma, sin mucho afán pensé en una estrategia que anduve desarrollando toda la semana. En una conversación que le escuché, ella decía que el heavy metal le ponía los nervios de punta. Sonreí y pasé de largo.

Es domingo, son las seis de la madrugada y suena Rammstein en mi apartamento, una banda de rock industrial. Vibran los elefantes de cristal que hay sobre la mesita del equipo de sonido, están a punto de caer al suelo.


Poesía & Música. (Chile)

QUIERO VERTE MÁS


PENSAMIENTOS
-Nicanor Parra-

Qué es el hombre
se pregunta Pascal:
Una potencia de exponente cero.
Nada
si se compara con el todo
Todo
si se compara con la nada:
Nacimiento más muerte:
Ruido multiplicado por silencio:
Medio aritmético entre el todo y la nada.



35 No son tantos…

¡Soy feliz con esta esquizofrenia tan particular!

Mi vida: una situación crítica.
Una búsqueda incansable
una lucha constante
contra mi yo desesperado.
Una soledad hiriente
un nacimiento nefasto
un trasegar accidentado

Mi vida: Una susceptibilidad invulnerable.
Una carcajada enloquecida
una mirada imponente
una caricia intensa
una pregunta sin respuesta
un instante que se desvanece

Mi vida: Una situación
una  susceptibilidad
una lucha
una carcacajada
una soledad
una mirada
una caricia
un nacimiento
una pregunta
un trasegar
un instante

Mi vida: crítica
invulnerable
incansable
enloquecida
constante
imponente
desesperada
intensa
hiriente
sin respuesta
desvanecida
accidentada

Mi vida: Una canción…
(que aún no ha sido lanzada)

Treinta y cinco no son tantos…
pero si los suficientes para saber
que mi vida a partir de hoy empieza.

Síndrome de abstinencia.

6:33 a.m. Un punzante dolor de cabeza me obliga a abrir los ojos. Náuseas y escalofríos acompañan mi apresurado amanecer,  llevo 12 horas sin consumirlo, 12 horas sin inyectarlo en mí. Necesito el estimulante de cada mañana para controlar mi ansiedad, necesito inducir el sueño, mi sistema nervioso no responde. Lo  busco y sólo encuentro un cero.

 11:21 a.m. 28 grados centígrados, el tiempo parece detenido, sólo escucho el ensordecedor silencio. Tiemblo, la sudoración va en aumento, lanzo contra la pared ese cojín rojo y blanco que él ya conoce, choca violentamente y se vuelve a mí como diciéndome que lo lance de nuevo. 17 horas sin fumarlo, sin inhalarlo. Reincido, lo busco y sólo encuentro un cero.

 4:19 p.m. Escucho como Six,, (mi dinosaurio azul) me habla al oído. Supongo que estoy alucinando, pero juro que me dijo que él me amaba y me extrañaba igual o más de lo que yo lo extraño. Six tiene voz, es su voz. 22 horas de angustia, mi temperatura corporal aumenta, siento que mi cabeza se incendia. 22 horas sin beberlo, sin ingerirlo. Recaigo, lo busco y sólo encuentro un cero.

9:42 p.m. La tensión y la irritabilidad se apoderan de mí. Siento dificultad para respirar, lagrimeo. Mi ritmo cardíaco se incrementa, la fiebre es muy alta. Mi espalda está destrozada, tiemblo, no me apetece nada, sólo encontrarle. Tengo miedo. 27 horas sin insuflarlo, sin penetrar por mis oídos. Incurro, lo busco y sólo encuentro un cero.

10:51 p.m. D e s f  a l l e z c o,  lo busco y sólo encuentro un cero.

El CERO es la nada de los desahuciados.

I Love You!

Puedes revolcarte
y decir “me cago en el amor”
negarlo, aborrecerlo
maldecirlo, escupirlo
incluso, puedes enterrarlo
pero yo TE AMO.

Citando a Georg Hegel

Todo lo que es, es digno de perecer.

Porque hoy estoy más triste que de costumbre
y más lúcida que de costumbre.

Condición.

Te despejo mi camino
sórdido y soberbio
con una única condición:
que despedaces a mordiscos
cada una de mis partes.
Luego buscaré en tu pecho
mi refugio y mi consuelo.

O en tu espalda.

Su voz.

Es una promesa de existencia
es el río de Heráclito que todo lo trae
es expresión vital y rotunda
es una montaña de coloridos vegetales
es la noche zumbándome al oído
es una fiesta de calor
es una corriente de viento
es la quintaesencia de la música
es un placer subversivo
es mi sal de cada día
es un sauce de cristal
es la geografía de mi cuerpo…

Es este deseo de volver a escucharla.

Después del sexo

Queda el viento colándose por las ventas
Las sábanas arrugadas y mojadas de sudor
el olor de su sexo y su perfume
traspasándome los poros
la marca de sus uñas  rasgándome la espalda
la ferocidad de sus mordiscos
sangrándome en las piernas
El trazo geométrico de su irregularidad enigmática
el silencio intermitente de mis gemidos presurosos
las ropas íntimas amontonadas en algún rincón
los labios enrojecidos por tantos besos
y ajados por la acidez de los fluidos
los  farsantes “te amos” a punto de perforarme los tímpanos
la viscosidad de sus líquidos
deambulando por mi piel
Las manos fatigadas de recorrer sus avenidas
la cintura dolorida por el galopar de sus  montañas
mi caudal tratando de recuperar su cauce
mis sentidos volviendo en sí
después del trance
la calidez de sus caricias
enredada en  mis cabellos
un susurro, un suspiro
una tímida sonrisa
sus dedos deslizándose
por mi área abdominal.

Después del sexo
quedan nuestros cuerpos queriendo
volar sin alas –una vez más-.

Come on baby, Light my Fire
come on baby, light my fire
try to set  the night  on fire.
-The Doors-


Poesía & música (EUA)

A veces
me pierdo
me  elevo,
me asfixio ,
me ahogo,
desfallezco.
 Todo es un sueño dentro de un sueño  

A Dream within a Dream
-Edgar Allan Poe- 

Take this kiss upon the brow!
And, in parting from you now,
thus much let me avow
you are not wrong, who deem
that my days have been a dream;
yet if hope has flown away
in a night, or in a day,
in a vision, or in none,
is it therefore the less gone?
All that we see or seem
is but a dream within a dream.

I stand amid the roar
of a surf-tormented shore,
and I hold within my hand
grains of the golden sand
how few! yet how they creep
through my fingers to the deep,
while I weep- while I weep!
Oh God! can I not grasp
them with a tighter clasp?
Oh God! can I not save
one from the pitiless wave?
Is all that we see or seem
but a dream within a dream?

Que l e j o s tú.

(…)  y al final, como el bien y el mal,
somos almas gemelas.
-Draco Rosa-

Me retas.
Despiertas mi aletargado intelecto
desbordando mi imaginación
y dándome caña para masticar
en tiempos de sequía,
pero estás tan lejos
muy lejos
lejos…

Complicidad.

El tiempo se detuvo, giró lentamente su cuerpo, lo miró a los ojos y supo que había arruinado todo de nuevo. La luz agonizante apenas iluminaba su rostro. Él sin pronunciar palabra alguna díjole con un gesto “fue un placer”. Pasó-le por en frente y perdió-se entre la multitud.

Ella le buscó en todos los lugares que juntos solían visitar, incluso le buscó en ese sitio donde se escondía cuando quería escapar de todo.  ¿A dónde había ido? No lo sabía. Le preocupaba su suerte, pues ella se sentía culpable por haberle causado una decepción. Ellos se habían convertido en uno solo y ella temía que este fuera el fin de ese unísono.

Pasados dos días y encomendada a todos los santos en los que nunca creyó, ella cerró sus ojos con tanta fuerza que sangraron. Con ellos aún cerrados sintió un paño húmedo deslizarse por sus mejillas, los abrió y ahí estaba Él, limpiando sus lágrimas rojas y con una sonrisa en los labios como si nada hubiera pasado.

Desde entonces ella cada vez que pasa por una fuente de agua cristalina, lanza una moneda y pide un deseo.

Esta será su primera navidad juntos.

Por si…

¿Batallas? ¡No! Pasiones.
Y pasiones precedidas de dolores con rejas de esperanzas.
-César Vallejo-

Aprenderé a escribir con la  mano izquierda
por si algún día me falta la derecha
a ver con los oídos por si mis ojos infinitos se apagan
a besar con la nariz por si mis labios epicúreos  se secan
a hablar desde el silencio por si mi voz cansada, cesa
a morir en vida
por si el dragón en el que habito
alguna vez se aleja
y a amarte con las vísceras por si
mi corazón  no aguanta tu abandono.

A s f i x i a d a!


No soy malvado, trato de enamorarte
y entrar en el maleficio de tu cuerpo
como un río que teme al mar pero siempre muere en él.
-Raúl Gómez Jattin-

Con la sierra de tajar pan francés me abriré el pecho, sacaré el corazón y con un artefacto de cortar uñas lo fraccionaré en pequeñísimos porciones que lanzaré hacía las piedras. Regresaré por ellas cuando ya sean carroña, pero entonces no habrá nada que salvar porque los buitres habrán terminado con mi andrajoso corazón (o el sol, o la lluvia, o la noche). Me sentaré a llorar hasta juntar los océanos con mis lágrimas y, sin embargo, no serás el mismo de 1200 kilómetros atrás.

Dame sólo un beso que me alcance hasta morir.

Penélope.

Hay, en la espera,
un rumor a lila rompiéndose.
-Alejandra Pizarnik-

Abrió el pastillero y tomó  la blanca. Pastilla y media es suficiente para soportar su partida.

Mientras llueve, ella dormita el tiempo que él necesita para vender las ilusiones de esta navidad. Programa su reloj 1200 kilómetros, cierra los ojos y sólo espera que el pájaro cucú sea puntual en su canto.

Hk-1

Cesa la lluvia.
La ventana se abre
hay nuevo amanecer.

(re)Claman.

No soy yo quien escribe estas palabras huérfanas.
-Oliverio Girondo-

Es tu ausencia
el llanto crepuscular
de aquel cielo
que cala mi deseo
de saberte  exacto.

Six.

No sé a qué huele
pero llevo su aroma tatuado en la piel
como la noche a la luna.
Una serpiente alada
aviva el viento
y en la lejanía rotunda
las olas de la mar gritan su nombre.

La noche de los Gatos.

El reino de los gatos colapsó.

El resultado fue una gata herida y no precisamente porque se haya caído de un tejado; un gato temblando de temor porque creyó que el nombre de su gata iba a ser revelado; otro gato desesperado por embarcarse en la búsqueda del dorado, las doradas y la madre de los tomates; una Gata-Mariposa  que sólo quiere volar tan alto como le sea posible, o saltar por cuanto tejado alcance, para asaltar muchas camas (demasiadas) y ronronear al oído de ese gato salvaje, que visita muchos lugares (demasiados) siempre solo, y por último, una gata que sólo maulló.

El gato dueño de este reino, en el único amor que cree es en el que está bajo las sábanas (si son blancas y de seda, mejor), pide la talla a sus gatas para vestirlas (de abajo hacia arriba o a la inversa) con palabras y bolsillo adentro lleva a su gata (Mariposa), que a pesar de estar al otro lado de los océanos siempre lo acompaña.

Alea jacta est.  (O el gato nada o la gata vuela)

Y mientras tanto yo…

Me dices que me quieres, así como si nada.  Como si no supieras que mi corazón está a punto de salir por mi boca, los ácidos estomacales a punto de perforar mis intestinos y mi hígado a punto de colapsar. Yo también te quiero y lamento lo accidentado de este amor tan malamente imposible. Quizá en otras vidas nos podamos amar  sin la zozobra de esta realidad que nos aqueja, quizá en otras muertes.

Me dices que me extrañas… mi toalla, mi cama, mi cobija de lana, las lámparas, los zancudos, el polvo sobre la mesa de noche, las cucarachas que no hablan, las paredes blancas, mis perros y yo, también te extrañamos. Sobre todo yo que no sé qué hacer con tanto amor.

Me dices que te espere, luego que me aleje, que me quieres, luego que te deje, que me extrañas, luego que te marchas…  me naufragas, me elevas y me lanzas y me dices que me quieres, así como si nada.

Y mientras tanto yo soy esa *princesa vampira que respira y te mira.

*”Princesa vampira que respira y te mira” tomado de la canción ‘La parte de adelante’ Andrés Calamaro.

Adiós!

Primero está la soledad.
En las entrañas y en el centro del alma:
ésta es la esencia, el dato básico, la única certeza;
que solamente tu respiración te acompaña,
que siempre bailarás con tu sombra,
que esa tiniebla eres tú.

-Darío Jaramillo-

Había algo que oprimía mi pecho, al parecer no era sólo un algo, eran tres: el sostén que es una talla menos, un adiós y un e-mail.

Siempre pensé en que ese sostén era chico para mis esferas, pero era el único y yo lo quería tener, soy coleccionista de exclusividades.

Desde las 3:45 de esta madrugada estaba elaborando una decisión que debía tomar lo más pronto posible, no quería seguir cargando con una culpa sensibilera, yo prefiero que me hagan llorar  y no hacer llorar, finalmente suelo ser generosa cuando paso mi cuenta de cobro. Ese segundo algo era un adiós, tenía que despedirme de esa persona y sus sentimientos pero no sabía cómo hacerlo sin que el hecho convirtiera en un Corín Tellado. Yo siempre cuidando de los detalles.

A mi noche sin sueño también se le sumó un e-mail. Tenía que responder un e-mail que había recibido temprano. Hace mucho tiempo no jugaba a eso de recibir y responder correos electrónicos, la propuesta estaba tentadora y no podía dejarla naufragar. Ese era mi tercer algo.

Me dispongo entonces a escribir, ya habiendo resuelto dos de mis tres preocupaciones. (Digo dos, porque al sostén no se le puede añadir encaje para que encaje en mis esferas). Son las 12:01 de la medianoche, escucho a Andrés Calamaro y enciendo las velas de sándalo que compré para aquella noche de pasión pero que envuelta por la misma olvidé encender aquella vez.

Cómo duelen los adioses, ¡de por Dios! Es una barbaridad. Lo único rescatable es que el implicado no me dejó terminar y cegado por la rabia –quizá- me hizo el favor de terminar con lo que minutos atrás yo había empezado: la despedida. Escuchar atenta y con un mar de lágrimas inundando mi habitación fue lo único que pude hacer, ¡maldita sea! Si una sabe que “todo lo que nace, perece del mismo modo” ¿para qué coños lo deja germinar? El sufrimiento es mi vicio, ya es hora de aceptarlo. Ahora mismo ya no queda nada de ese amor, bueno sí, queda mi visión borrosa, suele pasarme cuando lloro más de lo estipulado en el manual, pero era mejor así, era preferible llorar yo y no ver a una tercera persona llorando por mi culpa. Insisto, yo siempre cuidando de los detalles. Finalmente llorar ha sido una constante en mí, toda la vida, lágrimas más, lágrimas menos…

Queda una sensación de vacío, así como cuando se va en bajada en la Montaña Rusa; uno cree que hasta ahí llegó todo pero mentira, cuando empieza a subir de nuevo la angustia pasa, tomamos aire y ahí estamos, listos para continuar el camino sin retractaciones. Porque eso si tengo, no me retracto bajo ninguna circunstancia, lo que fue, fue y Punto Final.

Un poema, (“Primero está la Soledad” Darío Jaramillo) una canción (“Paloma” Andrés Calamaro) y un EPITAFIO son mi motivo esta madrugada. La soledad es parte fundamental de mi existencia, en mí no perdura nada que no sea yo misma, somos mi soledad y yo, por eso es el título de mi libreta personal. Andrés Calamaro es mi compañero fiel, ha estado en todos los momentos trascendentales de mi vida. Noches atrás acompañaba mis pasiones con la canción “Soy tuyo” y hoy acompaña la despedida a esa pasión de la que fue testigo.  El EPITAFIO, ese texto fue premonitorio, llegó a mis ojos en el momento justo –o injusto, todo depende del lado de la moneda- “Por eso es mejor que no me sigas preguntando, no vaya a ser que un día (harto de tu interrogatorio) te diga que sí, que te quiero, que te amo, que me bebo tu aliento, que me como tus suspiros. Entonces se acabará todo”   la cuestión es que de hoy en adelante ese texto me acompañará hasta la tumba. Hoy todo  acabó.

Respondí el e-mail, quité una culpa de mi espalda y archivé el sostén así como me lo quité, con olor a Ligh Blue y a mi sudor.


Escombros.

Me hastié de galopar sobre tus erectas monotonías.
Fuiste el punto donde convergieron mis antojos.
A mi ritmo bailaste tus incontinencias apretando mi figura.
Regaste mi boca con el jugo de tu prolongado deleite.
Profané tu necesidad.

Mi alma peregrina se hospedó en tu regazo de 18cm.
Mis suspiros gimieron con tu llegada
y mis ojos naufragaron en el mar de tu partida.
Una voz plausible agitó mis vacíos y convirtió en hiel mi saliva.
Evoco tu fragancia a fluidos y humedad…

Mis recuerdos se erizan.
Tengo sed, tengo hambre, tengo sueño y tú no estás.
Eres mi mortificación; mudos ecos de mis deseos.
¿Tanto odio para qué? si  caerás rendido en los murmullos
insoportables de mi éxtasis.

El gélido aliento de mi silencio está helando tu alma.
Desearás como animal, acariciar mis temores voluptuosos
y ahí estaré yo para escupir tus palabras desbocadas.
No eres más que la sobra de lo que hice con mis manos.

Dolor.

Como duele no poder gritar
a los cuatro vientos que te amo
más cuando de tus labios
mil veces he desgarrado
ferozmente  la carne
y he succionado tus fluidos
hasta morir en ellos.
Déjame llorarte de dolor
como aquella vez  lo hice de placer.
Déjame morir en ti
que ya mi alma está perdida.

(*)

Sed.

Es tu aliento una llama de fuego que me enciende
son tus manos las ramas que cobijan mis deseos
tus ojos dos fieras que me dominan
y es tu lengua el éxtasis que me lleva
a lo más sublime de tu infierno.

Son tus besos demonios vulgares
que me hacen perder el control
y es tu cuerpo en general
una caricia obscena
que me hace vibrar hasta los huesos.

(*)

Amar(nos).

Amarnos bajo de las piedras
bajo el azul cristalino del mar
sin mente, sin pensar.

Amarnos bajo el pantano
bajo la noche,
bajo la luz del sol,
bajo el sepulcro,
bajo la aurora
bajo el frío gris.

Amarnos sobre la hierba
sobre el sofá,
sobre tus curvas
sobre mis alas en vuelo.

Amarnos hasta agotar mis tristezas
hasta desarmar tus angustias
hasta saciar mis silencios
hasta llenar tus vacíos

Amarnos hasta la mínima gota
hasta la profundidad de mi ombligo
hasta el rincón más recóndito
hasta el último suspiro,
hasta que el cuerpo aguante y más…
amarnos hasta el final.
Porque el amor es bonito mientras dura.

(*)

Two.

Ella es su media mitad
la razón de sus desequilibrios
Él es la quintaesencia, su motivo.
Ella es la piel que su lengua recorrerá
Él es su falo erguido.
Ella es su amor misterioso
Él su pecado original.

Ellos se tienen
a pesar de su ausencia y su exilio.
Ellos se aman
a pesar de lo prohibido de su amor.

(*)

Miedo.

La soledad era esto
este frío que congela mis suspiros,
estas
ganas
de tenerte
acariciando
mis cabellos
y
este miedo
incesante
de
perderte.

Porque la soledad era esto
esa opresión
que siento
en el pecho
cada vez que
el tiempo
me
recuerda
que él
también
se agota.


Estúpida vida.

Odiada vida,
desolada vida,
vacía vida,
furtiva vida,
sosegada vida,
desesperada vida,
amarga vida,
cruel vida,
despiadada vida,
desgraciada vida,
injustificada vida,
insuficiente vida,
drástica vida,
desgarradora vida,
ensañada vida,
malnacida vida,
falsa vida,
inútil vida,
desdichada vida,
trágica vida,
húmeda vida,
dádiva vida,
falaz vida.
puta vida!
Tanta vida y tan pocas ganas de vivirla.

Paréntesis.

Ya, desde nuestro penúltimo encuentro se sentía un ambiente tenso. Me precipito a mí como una piedra a la mar. El soul, tan impertinente como suele, dilata los tímpanos de mis oídos y acelera mi respiración. Si te contextualizo tendría que ubicarte en un lugar específico corriendo el riesgo de que sea mi corazón; si te racionalizo, entonces, perecerías sin haber llegado al primer intento y si te polarizo impediría que tus rayos luminosos viajaran en mi dirección. Se ha abierto un paréntesis entre tú y yo.

Entre nubes, cubierta de humo trato desesperadamente de resolver esa fórmula para que su resultado falle a mi favor, pero veo que dos cuerpos, nuestros cuerpos, no se pueden racionalizar con clemencia. Te dedicaría un grito esta noche pero mi voz hoy, está un poco torpe.  De prisa, paso por el silencio de tus dedos diáfanos y temerosos que en un abrir y cerrar de ojos me lanzan al abismo. Con tu palabra quebrada te despides, desde  ahora; distante aunque presente, tendré que conformarme con tu eco lejano al amanecer.

Más allá de este sol quemante circunda mi espíritu como ido, ya no quieres que te nombre en cada recóndito de mi piel inevitable. Escruto en tu sombra tus afanes, pero tu caminar presuroso no me permite alcanzarte. ¿Acaso el juego consistía en huir de nosotros mismos?  Algo en mi muere junto al viento, necesito otra fórmula. Algo me araña el alma, yo he sido la culpable. Enloquezco, el horizonte cruel se hace más lejano, te pierdes a mi mirada y estos ojos infinitos temen no volver a verte.  ¿Será qué no podré salvarnos?

Desciende a mí la paloma que te habita, hay prisa de digerirla. No voy a dejarte pasar así como si nada, no esta vez ni nunca más. Sal de ti extraño mío, lo que queda de mis ausencias no van a lastimarte, ya mis ojos no sólo ven páginas en blanco, tú les has dado color a mis vacíos.

No sensures con pasión violenta lo que aun no ha nacido, déjame enfundar espadas impalpables para asesinar la maraña real que nos obliga a cerrar este paréntesis.


Nada.

Hoy divagué por tus senderos
deambulé por tus recuerdos
saboreé tus imposibles
y no encontré nada.

Recorrí tus avenidas
caminé por tus silencios
degusté tus sinsabores
y no encontré nada.

 Observé tus estaciones
olfateé tus maldiciones
deseé tus imposibles
y no encontré nada.

 Hoy me busqué en tu mismo aire
me busqué en tus pupilas
me busqué en tus deseos
y no encontré a nadie.

Soledad.

Vagabunda, callejera,
tatuada en mi piel. Ella.
Sin ella no sabría caminar,
Sin sentirla no podría respirar.
Es mi aliento diario. Ella.
Mi enfermedad,
mi cordura y mi locura. Ella.
Ella es tempestad.
Mi estado, mi eternidad.
Ella.

Au revoir.

Tu amor  emerge del absolutismo de la nada
de noches de ebriedad y turbulencia.
Existes en mí sólo hasta el amanecer
cuando aún el licor invade tus sentidos y los míos
mas como todo amor que nace de la circunstancialidad
al salir el sol se evapora
y en su infructuoso intento por sobrevivir
sin darte cuenta lo lanzas al vacío
haciendo de este una figura caricaturesca,
una carcajada que se confunde con el sonido del silencio.

Tu amor se pasea por el laberinto
de lo bello y lo trivial
de lo que existe por casualidad
y de lo que quise hacer una realidad.
Al llegar nuevamente la noche
apareces de entre la niebla
que produce el humo del cigarrillo
traspasando el puente de mi abstracción
para en una sola acción, meterte en mis fluidos
y resbalar tu lengua por mi ombligo
mas en vano resultará tu nuevo intento
Porque hoy, ya pasado el amanecer
he decidido que tu amor ha muerto
que como todo amor que emerge del absolutismo de la nada
muere igualmente, en el absolutismo del  silencio.

Animal de Fuego.

Me adentro en tus oídos,
recorro tu nariz…
Vuelo,  entre tus ojos y cabalgo en tus sentidos.
Soy un animal de grandes alas;
Las extiendo al infinito y me pierdo.
Soy un animal de luz y nado  por azules mares.
Soy un animal de fuego,
por mi boca salen llamas;
Son el desasosiego de mis noches,
de mis días, mis instantes…
Soy un animal y muero y muero.

A pesar de todos.

Mis pensamientos ruedan por ahí
como las piedras negras.
Como el agua sin final.
Como la sombra de quien no existe para nadie.

Pregunta.

Qué encierra tu cuerpo.
¿Una mar desatado de emociones, una lujúrica pasión por lo sublime o un endemoniado deseo por lo carnal?

De Dios sólo sé que ha llegado tarde,
y sé que el papel si lo prendes arde.
Yo sé que la lluvia lo moja todo,
y sé que no hay vida en un cuerpo solo.

Pedro Guerra

Tu voz.

Tu voz, agua negra como mi oscuridad.
¿Qué dirán tus besos?
Alma de piedra tan amarga como la sal,
cada vez estás más cerca.

Tu voz, agua azul como mi noche
lujuriosa como mi alma y
armoniosa como mi  infierno.

Tu voz, mi maldito instrumento.

Instrumento.

Es tu miembro ese sonido imperceptible
que se cuela por mis oídos y me hace temblar.
Es ese mar que me arrastra hasta el fondo
y me ahoga en su placer.
Es esa inconsciencia que me hace levitar.
Es ese lápiz que dibuja el contorno de mi voluptuosidad.
Es la pluma que riega su tinta
en la profundidad de mi ombligo.
Es el impulso que electrocuta mis gemidos.
Es una ráfaga al vacío.
Es la voz sin voz que me enamora.
Es el jugo que dilata mis pupilas.
Es el tanino que me embriaga.
Es el árbol de la fruta prohibida.
Es el jinete que me galopa.
Es la chispa que inicia mi erupción.
Es la lluvia que golpea mi ventana.
Es el aire que me sobra.
Es un bálsamo florido y fresco.
Es el que acaricia mis silencios.
Es la paloma que me habita.
Es la flor que me copula.
Es el instrumento que irrumpe en mis sentidos.
Es la Coca-cola que sacia mi sed.

Tú.

Mientras en mi mente te contemplo
tu caminas por cualquier avenida de la gran ciudad.
Estoy hecha un amasijo de añoranzas,
estoy a reventar de ti.

Ausencia.

Te permito en mi ausencia, contemplar Mariposas multicolor.
Besar algunos labios necesitados y sedientos.
Navegar por mares de deseos presurosos,
y si me recuerdas mientras apaciguas tus noches de tormento
te permito en mi ausencia, desbocar en otras cavidades
tus ganas de tenerme.

Congelaré mis ganas.

Por si no vuelves congelaré mis ganas
de escuchar el ruidoso sonido del trash en tu compañía.
De repasar juntos las calles que caminamos en solitario.
De contemplar el agua turbia del río después de una noche de tormenta.
De almorzar contigo en aquel balcón.
De profanar a uno que otro autor.
De caminar sobre la hierba fresca.
De debatir y rebatir tu posición.
De jamás hablar de amor.

Por si no vuelves…
congelaré mis ganas.

Qué lejos estoy…

Qué lejos estoy de tu mirada a veces como ida.
Qué lejos estoy de tus ojos infinitos, y digo infinitos porque ni los gusanos podrán arrancarlos de mi memoria.
Qué lejos estoy de tu tímida sonrisa.
Qué lejos estoy de tus palabras, las que pensabas escribirme cuando bajabas la ladera.
Qué lejos estoy de tus mensajes; pequeñas muestras de tu desesperación.
Qué lejos estoy de tus sonidos. Ecos que aún retumban en mis oídos.
Qué lejos estoy de tu Foucault, de tu Savater, de tu Rafael Gutiérrez Girardot…
Qué lejos estoy de mi Nietzsche, de mi Ciorán, de mi Pizarnik, de mi Rimbaud.
Qué lejos estoy de todo y qué lejos estoy de ti.

Y te pienso.

Prolongo mi mirada
hasta el verde azulado de tus ojos oceánicos.
Te extiendo mi mano desde mi soledad y tu olvido.
Y te pienso…

Todo cansa.

Todo cansa. Caminar por la misma calle, venir a trabajar, responder al teléfono, desayunar arepa con huevo (o huevo con arepa, que es lo mismo), saludar todo el día, la sonrisa obligada, el beso sin sentido.

Cansa rendirle cuentas al jefe, resgistrar, respirar, parpadear, hablar, masticar (sobre todo si es carne desmechada). Cansa ver al vendedor de rosas en la esquina, los motoratones, la publicidad. Los súper estrenos mundiales, tanto clásico del Barca Vs Real, hacer el amor (el mal llamado amor que no es más que un placer carnal).

Cansa tanto sexo oral (es decir, hablar de sexo), los muertos, los suicidios, los noticieros, tanto diluvio, la psicoterapia, ingerir el camionado de pastillas en la mañana (Colágeno, Biotina, VitaE, BetaCaroteno, Burning calories, Power) el metal, el rock, tanto fucking reggaetón, la gente…

Cansa almorzar en restaurante, encender la lavadora, dormir del mismo lado, sacar los perros, subir las escaleras, madrugar, leer, escribir, soñar,  desear,  besar, extrañar, pensar, imaginar, necesitar, pero sobre todo; cansa vivir.

Te amo.

Te amo…
Con un amor irreductible.
Como al agua que sacia mi sed
en los días calurosos
y como al lápiz que apacigua mis días de tormento.
Te amo así, como sólo yo podría hacerlo
y sin más explicaciones.

Eres mi sed


Aún puedo sentir tus dedos impacientes
recorriendo mi figura.
Aún la excitación apresurada
se entrecorta en mis suspiros.
Aún advierto tu cálida humedad
descendiendo al jardín de mis deseos.
Aún  escucho mis gemidos
muriendo poco a poco de placer.

En el pequeño océano de mi boca
naufragaron tus besos apasionados.
Poco a poco tu cuerpo y el mío
se entregaron al delicado movimiento
mientras mi lengua dibujaba
tu piel inevitable.

Masturbé con tu olor mis miedos.
Abrí cínicamente la puerta de mis
caricias desbocadas.
Fuiste mío y fui tuya en completa comunión.
Tu mirada erizó mi piel
y embelesada respondí a tus inconsciencias.

Mis pensamientos esculpidos
aún te desean.
Tu espíritu dulce y sanguinario
se sume en la perdición de mi locura
y sacia mi sed.

Me amas, me sufres, te aniquilas.

Te tengo, me tienes, nos tuvimos.
Te veo, te alejas, nos perdimos.
Te uso, te abuso, te alimento.
Me hastío, me detengo, te pateo.
Te beso, me amas, nos odiamos.
Me buscas, me encuentras, te detengo.
La miras, la palpas, me imaginas.
La acaricias, finges, me deseas.
Me evocas, me recuerdas, te elimino.
La frotas, la usas, me invocas.
Te mientes, me mientes, le mentimos.
La respiras, la expulsas, la abandonas.
Me gritas, me lloras y te humillas.

Eco.


Tú me inspiras las más dulces palabras y

los más sucios pensamientos.
Déjame guardarte en mi baúl.
Déjame escribir éstos versos con tu sudor y tu aliento.
Déjame renacer tu excitación.

Te invito a escribirnos juntos esta historia.
Esa noche bautizaré tu deseo
dibujando frente a tu hoguera
ésta pasión desordenada.

No sé en qué momento abandonaste
mi cuenco de agua reposada.
Y hoy navegas solitario y vagabundo
a pesar de llevar una arrabalera de tu brazo.

Mediando entre el tiempo y la nostalgia,
abogo por tus manos cerradas y sin rumbo
para que a orillas de mi río burbujeante
llores mil veces tus culpas y tus madrugadas.

No serás feliz porque tu cielo
mueve afanosamente tus tormentos
y cada vez que tocas otras hierbas
la luna flagela sigilosamente tu espalda.
Cada gemido en otras camas
será el evocar mis melodías
con las eyectabas sobre mis senos
tus líquidos de amor eterno.

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